Encuentro de remolcadores setiembre de 2008, en piletón, ciudad de Buenos Aires

Por Roberto Villaverde

El sábado 27 fue un encuentro distinto al resto, ya que si bien se trataba de una fecha orientada a una determinada categoria de embarcaciones, esto es, remolcadores y empujadores, tampoco era una clásica fecha de remolcadores con circuito por mangas entre boyas, puntaje y premios.

La fecha, cuya invitación en el calendario referia como "Desafio de remolcadores en puertos", era básicamente un encuentro del tipo de modelos mencionado, con el objeto de divertirse transportando chatas con mercaderia (o hasta chatarra!), en algunos casos empujándolas en tándem, o bien entre varios remolcadores tratando de llevar el gran casco del CAMNE, un modelo de grandes dimensiones que se utiliza en el torneo de remolcadores en parejas, que solemos hacer en la laguna La Saldita.

La jornada no podia ser mejor, tanto desde el punto de vista meteorológico como también por lo bien que la pasamos.

Unos dias antes habíamos ido a La Saladita a navegar libremente y trajimos varios elementos relacionados con las fechas de remolcadores, a saber, chatas para transporte, el casco antes citado, el puerto, faros, boyas, que en conjunto crearon la atmósfera de un agitado puerto con un importante movimiento de embarcaciones civiles, aunque no faltaron algunos modelos tipo militar.

Justamente en algún momento las lanchas de la categoria combate naval se vieron involucradas en "combates" en un sector alejado del boyado del puerto.

Otro modelo militar que se presentó fue el de Fernando, el acorazado Dreadnought, que si bien ya habia navegado, realizó su botadura oficial en el piletón, estrenando además nueva motorización.

También se nos acercó un modelista con modelos de exposición, no RC, de barcos antiguos a vela, hechos en madera, unas verdaderas joyas.

El único suceso que nos preocupó fue cuando J.C. Lago, con intención de sacarle un poco más de divertimento a su lancha de combate naval, cambió la alimentación de 6 volts por 12, navegando el modelo a toda velocidad, hasta que en un momento la bateria, que seguramente se colocó provisoriamentre para la ocasión, se desplazó dentro del casco quedando el modelo escorado a 90 grados, embarcando agua. Por suerte esto sucedió cerca del borde del piletón y con ayuda de algún gentil empujador, fue recuperado por su dueño. A propósito, luego del percance, la lancha volvió a navegar.

En síntesis, gran concurrencia de modelos, con mucho público que siempre se acerca a contemplar nuestros trabajos, y una tarde genial para no olvidar, acompañada además de videos realizados durante dicha jornada que se encuentran accasibles desde nuestra web en la sección Videos del CAMNE.

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