Reparación del bote, enero de 2007

Por Roberto Villaverde

El sábado 13 concurrimos unos pocos socios al predio de La Saladita para llevar a cabo las pendientes reparaciones del bote que tanta utilidad nos brinda a la hora de boyar, rescatar algún "navio siniestrado", y por qué no, dar algún corto paseo sobre el transparente espejo de agua.

Claudio Bassetti, Daniel Noailles, Gustavo Fernández, Javier Lacovich y yo, luego de almorzar en nuestras casas, nos encontramos allí. También se presentó el socio Alejandro Arone con intención de probar un par de sus modelos. Yo también habia llevado el Maciste IX para probar una radio pero el intenso y constante viento levantó unas olas que a escala del modelo eran verdaderos tsunamis. Asi que todo el tiempo lo invertí en la reparación del bote, junto con los demás.

También apareción un potencial nuevo socio, que trajo una lancha eléctrica de velocidad. esperamos poder sumarlo a nuesto club.

Colocamos el mismo en el agua, nos subimos 2 arriba para encontrar vias de agua. Encontramos en principio solo una, bajo el casco hacia estribor, pero al rato el agua aparecia tanto desde el espejo como desde la roda, hacia adentro por supuesto.

Al retirarlo del agua y colocarlo invertido sobre uno de los bancos de material, encontramos la causa: un importante orificio bajo la quilla, prácticamente donde esta se encuentra con la roda, de unos 10 mm. Al ser la quilla hueca, el agua corre por el doble casco que la misma forma (en el resto del bote el casco es único), haciendo que con el cabeceo la misma aparezca como se detalló antes.

Luego de varios análisis, llegamos a la conclusión de que la via de agua se podia reparar con pegamento epoxy, cosa que se hizo, y se podia proceder al pintado con un esmalte con fijador traido por Claudio (claro, luego de dejar los brazos lijando el casco, sobre todo las partes previamente reparadas con fibra y resina tiempo atrás). En cuanto a la reparación final, la haremos en otra oportunidad, pensamos en febrero, mientras que ya ganamos tiempo con la pintura. La idea es rellenarlo con algún material liviano e hidrófugo para reserva de estanqueidad, y luego aplicar un tapón con resina, a modo de "espiche", tal cual Javier Lacovich explicó.

Una vez pintado de impecable blanco el bote, Claudio no tuvo mejor idea que escribir, tanto en el espejo como en las bandas, la sigla de nuestra querida institución, CAMNE, en azúl (marino, je), pero con la siguiente peculiaridad: a pulso, y con el bote dado vuelta de campana, o sea, al revés. Yo no hubiera podido hacerlo tan bien ni con el bote al derecho. Las fotos así lo demuestran.

Esperamos para marzo tenerlo completamente reparado, ya que como se dijo necesitamos al bote como al agua misma.

Roberto Villaverde

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